El vóley peruano está pasando por un momento de crisis a nivel de capital humano: no tenemos jugadoras de alto nivel competitivo. Esto se debe, básicamente, a que no existe la selección adecuada. Además, se tiene una pésima infraestructura deportiva, mala preparación en los colegios y los fundamentos básicos no son bien enseñados a nivel formativo. El Estado y la empresa privada deben asumir la responsabilidad de apoyar a fondo este deporte que tantos logros nos dio en temporadas pasadas. Es primordial que todos los entrenadores estén bien capacitados y puedan aportar para el correcto desempeño de las jugadoras. Es bien importante que estén bien entrenadas y sean capaces de competir a un alto nivel. Por otro lado, es positivo que la federación peruana de vóley realice torneos todo el año, ya que esto permite que las jugadoras vayan adquiriendo roce y puedan desempeñarse a nivel internacional con mayores posibilidades de éxito y con ello conseguir triunfos importantes para nuestro país. En la foto, Selección Peruana de Voleibol Femenino entrena en el Polideportivo Callao.
En los deportes grupales Perú no destaca por la inoperancia de sus directivos y por la pésima organización estructural en todas sus federaciones deportivas.
Recias, imponentes, hábiles y disciplinadas, muestran su garra y poderío en la cancha y son ídolas de una nueva generación que apuesta por el fútbol femenino.
Al tener más edad habrá menos riesgo de lesiones y más tiempo para reflexionar sobre cómo responder al éxito y al fracaso.
A pesar de romperse la operación con Red Bull, la firma alemana mantiene el objetivo de participar en la Fórmula 1.