Escribe Diego Pajares Herrada (@diegopajaresherrada) / Fotos Archivo Personal
El mejor pesista peruano, número 13 del mundo y récord nacional, fue descubierto cuando era niño y vendía agua en Castilla, Piura. Esta es la historia de quien pareciera ser un niño atrapado en el cuerpo de un atleta de más de cien kilos que ha ganado (casi) todo lo que ha levantado.
En Piura, donde nació, Hernán Vieira empezó a trabajar a los cinco años para ayudar a su mamá. Vendía pan, bodoques, chocolates junto con ella. Su papá se había ido de casa, sus hermanos eran criados por sus tíos, él se hizo cargo de sí mismo y su madre. Cuando ella comenzó a trabajar, él lo hacía vendiendo adobes. Unos años después, conoce el deporte. Vendía agua y los transportaba en cilindros, los cuales jalaba por el camino, pero había un problema, nos cuenta. “La pista no estaba pavimentada, así que tenía que hacer más fuerza”. El detalle era que cada carga que él jalaba a diario podía alcanzar 180 kilos. Él pesaba solo 50. Tenía 11 años.
Pasó lo que sucede con todo talento natural: un entrenador, Ricardo González Calderón, a quien Hernán hasta ahora recuerda con mucho cariño a sus 32 años, lo siguió y notó su fuerza. Lo invitó a entrenar y después de idas y venidas, incluso malas juntas y de recapacitar, el levantador de pesas más exitoso del Perú llegó al gimnasio. “Me tomó 20 minutos aprender la técnica básica. Ese mismo día, me acuerdo que levanté 70 kilos”. Hernán Viera tenía 12 años.
“EL DEPORTE ME SALVÓ LA VIDA”

Hernán habla con la calma que le ha dado la experiencia. Fue un adolescente temperamental, como cualquiera. Se metía en peleas, pero siempre buscando justicia. En ese camino señaló a los culpables de un robo que luego lo buscaron para hacerle daño. “Querían apuñalarme. Una noche nos encontramos y sacaron el cuchillo. Estábamos en Castilla. Un señor salió de una casa y dijo ‘si quieren pelear, háganlo a puño limpio’. Nos hizo pelear y le terminé pegando. Fue el día que terminé odiando la calle, el odio que te hace sentir”, confiesa.
Decidió entonces dedicarse al deporte y entrenar más. “Ese día lo entendí. El deporte me salvó la vida”. A los 13 años, en el viejo estadio nacional, ganó su primera medalla de oro en el famoso torneo del Centro Educativo Experimental (CEDE) que estaba en La Victoria. Fue su primera competencia nacional en Lima. “Pesaba 52 kilos y levanté 82”, recuerda.
A los 15 años, después de estar alejado un tiempo de los entrenamientos, un coach cubano lo buscó para llevarlo a Chiclayo como parte de la preselección de menores Sub-17. El campeón de esa competencia sería parte de la selección. Un mes le bastó para levantar 90 y 120 kilos. ¿Qué pasó en Chiclayo? Oro a los 16 años e ingreso a la selección nacional. “Mamá, no te preocupes, yo voy a seguir entrenando para salir adelante”, le dijo Hernán a su madre. Mientras comenzamos, la impresión es que las medallas no importaran. Con menos de 20 años, el pesista tenía una mesa de noche para hacer tareas, comía tres veces al día, un montón de gente trabajando para que estuviera en forma. “Para mí todo eso era nuevo, ¿entiendes?”, nos dice, aún sin creerlo. En la selección nacional, Hernán Viera aún tenía 16 años. El récord nacional de levantamiento de pesas era de 130 kilos. Al competir, en su categoría, levantó 152 kilos. Rompió 32 récords nacionales ese año.
EL PRIMER TORNEO INTERNACIONAL

Arturo Woodman era el presidente del Instituto Peruano del Deporte. La selección estaba concentrada ya que iba a competir en el Campeonato Panamericano, Sudamericano y Continental Sub-17 clasificatorio a las primeras Olimpiadas de la Juventud de Singapur. Hernán tenía la tarde libre y había decidido jugar videojuegos, cuando Woodman decide realizar una visita sorpresa a los atletas. Entró a su cuarto, junto con su entrenador. El presidente del IPD preguntó quién era ese chiquillo. “El señor que estaba haciendo el recorrido sabía que yo iba a competir al día siguiente y le dijo ‘no, él es el que va a ganar mañana la medalla de oro Panamericano’. Y yo solo a mirarlos, reírme y decir ¡Olé!”.
Al día siguiente Hernán Viera compitió y se convirtió en campeón Panamericano, Sudamericano y Continental. “Ese momento fue inexplicable. Fue la tercera medalla de oro, pero esta vez contra países como Cuba, México, Estados Unidos, que siempre han sido referencia y son fuertes». No todo fue fácil para Hernán Viera. Tras una lesión, se esforzó por recuperarse, y obtuvo la medalla de bronce en el Panamericano Sub-20 de Santiago de Chile. En el 2016 se hizo un torneo Campeonato Panamericano Clasificatorio, en Cartagena, para los Juegos Olímpicos Río 2016. Había ganado otra de bronce, logró su primer podio Panamericano y se tomó la decisión de que fuera él quien vaya a competir a Brasil. Para no olvidar ese momento, en su brazo tiene tatuado el logo y nombre de la competencia. Aunque un detalle más importante podría mencionarse: fue en Río 2016 que Hernán Viera se convirtió en el primer peruano en levantar 200 kilos en unos Juegos Olímpicos, que no había sido superado desde Rolando Marchinares, pesista olímpico en Seúl 1988 y Barcelona 1992.
En Río 2016 Viera no obtuvo una medalla, pero quedó en el puesto 13 del mundo. Desde entonces es el pesista peruano mejor posicionado en el ránking mundial y ha traído una medalla en cada Panamericano al que ha asistido. Como él mismo dice: “oro, plata, oro, plata, bronce… siempre he hecho podio en todos los Panamericanos”. En el campeonato Sudamericano de Ecuador 2025, rompió su propia marca, y levantó 215 kilos. Récord peruano indiscutible.
¿EL RETIRO?

Cuando se le pregunta por Los Ángeles 2028, los próximo Juegos Olímpicos, Hernán Viera se emociona. En realidad durante toda la entrevista ha demostrado que es más sentimientos que medallas. “La carrera de un deportista es muy corta”, dice en algún momento. La verdad me duele hablar de esto, pero sí. Ese va a ser mi momento, el que necesito para decirle adiós a mi carrera deportiva”.
Y de pronto, las lágrimas se transforman en fuego: “porque realmente quiero dejar un mensaje: voy a llegar [a Los Ángeles 2028] con casi 35 años y quiero dejar la valla tan alta como sea posible, por un tema personal, para romper estereotipos, para demostrarle a la gente que cuando uno tiene un deseo y confía en sí mismo el resto son excusas. Yo nunca me he quedado quieto; si me lesionaba la pierna izquierda, entrenaba la derecha. En esta vida nadie te va a regalar nada si no estás dispuesto a trabajar e ir a tomarlo”. El mejor pesista peruano compite consigo mismo. Y no hablamos de deporte, hablamos de haber elegido un camino en la vida y perseverar en él. Al final, ¿qué son las pesas? “Son las cargas que tenemos en la vida; y levantarlas es sacarlas de ti”. A veces, las cargas más difíciles no están en el gimnasio.
Este 2025, organizado por la Federación Internacional de Voleibol (FIVB) se llevará a cabo entre el 4 de junio y el 27 de julio y participación de 18 equipos.
La pesista peruana se ubica en el primer lugar del mundo en la división de 55 kg.
¿Qué paso en las instalaciones de descanso y alimentación de los atletas?
Nuevo récord de la hora tras recorrer este sábado un total de 56,792 km en el velódromo de la ciudad suiza de Grenchen